Alcohol
y conducción, una mezcla explosiva
La ingesta de bebidas alcohólicas afecta la psicomotricidad,
la visión y la capacidad de evaluar situaciones de
riesgo.
El número de accidentes
de tránsito es preocupante. Pero además, según
los últimos controles efectuados en Semana Santa, se
detectó que un alto porcentaje de conductores había
bebido alcohol por encima de los límites aconsejables.
Hay elementos que influyen directamente en la mala conducción
y la falta de prudencia, tanto en conductores como en peatones.
Según la Organización Mundial de la Salud, el
consumo de alcohol tiene varios efectos. Algunos de los más
importantes son los siguientes:
1.- La alcoholemia, que es
la cantidad de alcohol por litro de sangre en un individuo,
depende de muchos factores, pero está directamente
relacionada con la cantidad y tipo de bebida que se tome.
En condiciones normales, con 350 cc de vino (un vaso y medio),
que tiene una graduación alcohólica de 13º
(promedio, en nuestro país), se estaría en el
límite de lo permitido por la normativa de tránsito,
que es 0,5 gramos por litro de sangre, igual que con 3/4 litro
de cerveza (graduación alcohólica alrededor
de 5º), o con un vaso de whisky (graduación alcohólica
de 43º), siempre en medio de una comida, ya que si la
ingesta se hiciera en ayunas (seis horas sin alimentarse),
la presencia de alcohol en la sangre se elevaría considerablemente.
2.- Si bien el límite
de seguridad es de 0,5 g/l, se debe tener en cuenta que concentraciones
menores también aumentan el riesgo de accidentes. La
ley actual prevé un máximo 0,2 g/l para conductores
de motos y ciclomotores, y cero de alcohol para los transportes
públicos y de carga, categoría en la que se
incluyen los colectivos, taxis, remises y transportes escolares.
3.- El alcohol deteriora la
función psicomotora, la percepción sensorial
(vista y oído) y modifica el comportamiento de la persona.
En general, los efectos del alcohol son directamente proporcionales
a su concentración en sangre, es decir, a mayor concentración
mayor deterioro.
4.- Quizás uno de los
efectos más importantes es que el alcohol aumenta el
tiempo de reacción, es decir, aumenta el tiempo que
una persona tarda, después de percibir plenamente las
sensaciones o recibir información, en decidir qué
debe hacer y cuándo actuar.
5.- Asimismo produce importantes
efectos sobre la coordinación, la atención y
la resistencia a la monotonía. La atención es
un factor decisivo, ya sea concentrada (referida a un solo
objeto), o difusa (que se distribuye simultáneamente
entre numerosos objetos). Además se altera la capacidad
para juzgar la velocidad, la distancia y la situación
relativa del vehículo, así como la capacidad
para seguir una trayectoria o hacer frente a lo inesperado.
6.- El alcohol produce importantes
efectos sobre la visión. La acomodación y la
capacidad para seguir objetos con la vista se deterioran,
incluso con niveles bajos de alcohol en sangre. Bajo los efectos
del alcohol, el campo visual se reduce, se perturba la visión
periférica y se retrasa la recuperación de la
vista después de la exposición al deslumbramiento.
7.- Aunque el alcohol produce
un marcado deterioro de las funciones cognitivas y psicofísicas,
de lo cual el bebedor no es consciente en muchos casos, induce
con frecuencia, una sensación subjetiva de mayor seguridad
de la persona en sí misma. En definitiva, la apreciación
subjetiva de una mayor seguridad en sí mismo y la sobrevaloración
que produce el alcohol es irreal.
Más información
en:
www.who.int/es
www.luchemos.org.ar
www.isev.com.ar
www.padresenlaruta.org.ar
www.tragediadesantafe.com.ar
Fuente:
Diario La Nación 27.04.07
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