Para
asegurar el confort de marcha y la estabilidad
Las principales características
del sistema de suspensión. Precios sugeridos
La suspensión es un
conjunto de piezas que permite al conductor y pasajeros tener
un recorrido más agradable ya que absorbe los movimientos
generados cuando el rodado pasa sobre los cambios de nivel
en el terreno, como pozos, ondulaciones y otras irregularidades.
Dentro de este sistema, los
amortiguadores, como piezas de la seguridad activa del vehículo,
mantienen la estabilidad, y evitan los desplazamientos longitudinales
en las curvas y transversales en procesos de aceleración
y frenado.
Existen amortiguadores hidráulicos
y presurizados; los primeros tienen más resistencia
a los períodos de compresión y expansión,
son más duros, y esto evita que la carrocería
se mueva y cabecee en exceso. En tanto, los presurizados tienen
gas en su interior y permiten que el contacto de las ruedas
con el piso sea mayor, son más confortables.
Según el vehículo
y su uso, los amortiguadores deben cambiarse entre los 45.000
y 65.000 kilómetros, o como indique el manual del conductor.
Entre las señales que
presentan cuando están gastados es que haya en su exterior
aceite o humedad, si durante el manejo el vehículo
tiene un comportamiento diferente o si la dirección
está dura y requiere mayor esfuerzo para maniobrar.
Además, si al cruzar
un terreno desigual los movimientos son excesivos o si al
frenar la trompa va hacia adelante y se hunde.
Cuando los amortiguadores no
están en condiciones, las distancias de frenado aumentan
un 25 por ciento y los sistemas de seguridad activa como el
ABS o el asistente de frenado de emergencia reducen su eficacia.
La revisión y cambio
de los amortiguadores deben hacerse en un taller de confianza,
donde ofrezcan repuestos originales y garantía por
el trabajo.
Para revisar estas piezas,
el vehículo se ubica en una máquina computarizada
que hace trabajar al máximo rendimiento los amortiguadores,
como si estuvieran en la calle; ahí se verifica la
calidad de cada uno, las diferencias entre los traseros y
delanteros, y el estado del tren delantero completo.
Hay más de 4000 aplicaciones
de amortiguadores, por esto su valor oscila según su
procedencia, modelo de repuesto y de vehículo.
Los precios aproximados por
unidad son: amortiguador de automóvil, desde 120 pesos;
para camioneta, desde 110; mientras que los de vehículos
de alta gama arrancan en los 280 pesos. Como ejemplos, para
un VW Gol cuestan 117 pesos; los de Toyota Corolla, según
la versión, varían entre 200 y 750, y los de
una pickup como la Chevrolet S10 están disponibles
desde 110 pesos. Los amortiguadores de un BMW Serie 3, por
último, cuestan 280 y los de un Serie 5, desde 600.
Nota
de Patricia Osuna Gutiérrez publicada en La Nación
el 02-11-07.
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