Un auto de la compañía
atrae y retiene a la fuerza de ventas
Un alto porcentaje de la fuerza
de ventas recibe un auto de su empresa. Más que un
beneficio, se trata de una herramienta de trabajo que aumenta
la productividad.
Con distintas modalidades, el otorgamiento de un automóvil
de la compañía para el personal de fuerza de
ventas —jefes, supervisores y vendedores— tiene
un alto nivel de inserción en las empresas que cuentan
con procesos de comercialización de mayor complejidad.
De acuerdo con un relevamiento
de la consultora Bernardo Hidalgo & Asociados, entre 22
empresas de distintos sectores de actividad, el 78% de las
compañías implementa esta política.
Este tipo de programas tiene
variantes: por ejemplo, de las 17 empresas de la muestra que
otorgan el beneficio, el 35% brinda auto de compañía
propiamente dicho, en tanto que el resto paga (con diferentes
niveles de cobertura) los gastos de mantenimiento del auto
de su personal de ventas, como seguro, garage, combustible
y patente, entre otros.
A juicio de Bernardo Hidalgo,
director de la consultora que efectuó el informe para
Clarín, la elevada incidencia del otorgamiento de automóvil
en este tipo de empresas (laboratorios farmacéuticos
y firmas de consumo masivo, por ejemplo, con muchos vendedores
que trabajan en la calle) reside en que "más que
un beneficio se trata de una herramienta de trabajo que incrementa
la productividad".
"También es un
elemento de retención y atracción de este tipo
de ejecutivos de cuenta, que trabajan mucho tiempo en la calle
visitando clientes para promover y vender productos, y por
eso requieren movilidad", agrega.
Modelos y costos
Según el informe, los
valores de los autos que otorgan las empresas a los jefes
oscilan entre $40.000 y $60.000, e incluyen los modelos: Renault
Clio Confort, Renault Megane Authentique, Ford Fiesta Max,
Ford Focus, Peugeot 206 y Fiat Siena.
Con cifras que varían
entre $30.000 y $40.000, para supervisores y vendedores se
suelen otorgar Renault Clio, Ford Fiesta, VW Gol, VW Polo,
Chevrolet Corsa, Suzuki Fun y Fiat Palio.
"El plazo de recambio
de estos automóviles suele ser menor a los que se otorgan
a gerentes o directivos, ya que tienen un uso más intensivo",
expresa Hidalgo.
Así, mientras que el
plazo de recambio promedio de los autos que se brindan al
personal directivo de las empresas oscila entre 3 y 4 años,
en el 40% de los casos relevados la renovación se realiza
entre el primero y el segundo año. Un 10% lo hace al
tercer año y un 40% en el cuarto año.
"En la última década
se redujo el plazo de recambio de los autos: al haber mas
modelos disponibles, se otorgan nuevos modelos como elemento
diferenciador y de retención de personal", agrega
el consultor.
Entre las empresas que implementan
este beneficio, el 25% cubre gastos totales (garage, seguro,
combustible, mantenimiento de aceite, patente, lavado y service)
y el 75% gastos parciales (combustible, mantenimiento de aceite
y service).
"Los gastos cubiertos
se reintegran en la mayoría de los casos contra comprobantes
netos de IVA", consigna el estudio de Hidalgo & Asociados.
Según la encuesta, "el valor promedio del mercado
de reintegro por kilómetro es de $ 0,46 para nafta
y de $0,30 para diesel".
En tanto, los montos fijos
por mantenimiento se reintegran bajo la siguiente modalidad:
vendedores: entre $200 y $300; supervisores: de $300 a $500;
jefes: entre $500 y $700.
Además, las empresas
que no brindan auto de compañía en muchos casos
ofrecen préstamos prendarios a la fuerza de ventas
para la compra del automóvil, con bonificaciones que
varían entre el 30% y el 50% del valor del préstamo.
El monto de los créditos
es de 20 sueldos básicos —o $40.000—, con
un plazo promedio de devolución de 48 cuotas (4 años)
y un interés promedio de 5,5%.
Nota
de Mariana Pernas publicada en Clarín Económico
el 14-01-07.
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Los incentivos son
vitales
A mi juicio hay dos verdades a la hora de hablar de incentivos
para las fuerzas de ventas.
La primera es afirmar que los
incentivos resultan una herramienta vital para lograr obtener
de las fuerzas de ventas el máximo resultado.
Una fuerza de ventas puede
tener un esquema de retribución que consista en un
mix de fijo y variable en función de los resultados.
Pero la utilización de esquemas de premios o incentivos
es la "frutilla" que culmina todo el andamiaje que
las compañías ponen a disposición de
sus vendedores, para estimularlos a lograr el máximo
resultado posible.
Estos premios permiten poner
en juego esquemas de "competencia" entre vendedores
o equipos de ventas, que, adecuadamente gestionados, consiguen
rendimientos que de otra forma jamás se lograrían.
Jamás se debe subestimar
el espíritu de superación y el ansia de competencia,
que son un motor inestimable para el logro de los objetivos
comerciales.
La segunda verdad es que los
incentivos son el mecanismo mas explícito y directo
para impulsar a las fuerzas de ventas hacia los comportamientos
buscados.
Un incentivo bien diseñado
y comunicado, y adecuadamente "publicitado" entre
los vendedores, resulta ser la vía mas directa para
estimular actitudes y conductas que la compañía
aspira a destacar entre sus vendedores.
Nota
de Eduardo De Montollin. GERENTE COMERCIAL TELINVER.
Publicada en Clarín Económico el 14-01-07.
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Ficha técnica
La muestra está compuesta
por 22 empresas de primera línea: el 52% pertenece
al rubro farmacéutico, el 20% a consumo masivo y un
4% a la industria química. El resto, con un 8% cada
una, opera en los mercados de alimentos, telecomunicaciones
y automotriz. El 50% de las compañías tiene
de 301 a 1.000 empleados.
Respecto del volumen de facturación
(un 12% no brindó información), el 36% de las
empresas relevadas registra ventas de entre $101 y $300 millones
al año; mientras que un 24% factura entre $301 y $1.000
millones. Por último, un 16% de las firmas vende hasta
$100 millones y un 12%, más de $1.000 millones anuales.
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