Cómo
ayudar en un accidente vial
Prevenciones y recaudos para colaborar sin obstaculizar
Manejar un vehículo
es una actividad que implica responsabilidad y los sentidos
dispuestos para superar cualquier imprevisto que pueda provocar
un accidente de tránsito.
Catalogada como una de las
principales causas de muerte en el país, según
las estadísticas de la Asociación Luchemos por
la vida, en la Argentina los accidentes de tránsito
ascendieron en 2006 a 7557 (cifra hasta el 5-1-2007), 427
víctimas más que en 2005. El promedio llegó
a 21 personas muertas por día y a 629 cada mes. Así,
sin contar los heridos colaterales y las familias destruidas
en cada caso, el año anterior por este motivo perdieron
la vida en la provincia de Buenos Aires 3062 personas, en
Santiago de Estero 223, en Santa Fe 643, en Córdoba
543, en Tierra del fuego 15, en Santa Cruz 35, en Mendoza
381 y en Formosa llegaron a 97.
Las causas de los accidentes
se basan en la imprudencia de los conductores reflejada en
la velocidad, el consumo de bebidas alcohólicas, la
desatención y un estado de somnolencia o estrés,
entre otras.
"Para modificar estos
factores debe existir el reconocimiento por parte del conductor
acerca de qué implica conducir. Además, hay
que complementar políticas de seguridad vial que promuevan
controles eficaces y sanciones efectivas; la educación
vial en las escuelas e inversión en seguridad vial",
dijo Alicia Copello, miembro de la comisión directiva
de la Asociación Luchemos por la vida. Inmediatamente
después de que ocurre un accidente debe llamarse a
la Policía y el servicio de urgencia como el SAME,
en Capital Federal, que al recibir la llamada despachan una
ambulancia al lugar.
También los bomberos
deben ser informados, pues se encargan de cortar la corriente
del rodado, revisan que no haya derrame de combustible y si
existe fuego, evitan su propagación descontrolada.
Según el director del
Estudio Jurídico Geller &
Asoc, Claudio Geller, "hay que dejar actuar a los organismos
de seguridad y bomberos que preservan el lugar del hecho,
recaban pruebas, asisten a los damnificados y realizan las
primeras diligencias que aportan datos para el sumario que
luego será remitido al juez de instrucción".
Los accidentes de tránsito
pueden evitarse. Respetar las normas de tránsito es
una decisión personal que afecta a toda la sociedad.
Consejos útiles:
> Lo primero es avisar a
autoridades, bomberos y asistencias médicas .
> Si observa un accidente
automovilístico, aunque sea menor, llame al SAME (107)
en Buenos Aires o al servicio de emergencia zonal.
> No se detenga a
mirar, mantenga la marcha para evitar un choque nuevo.
> Si está
entrenado en socorrismo, acérquese al lugar del accidente
y colabore. Si no sabe, no obstaculice.
> Adquiera sistemas de GNC que ofrezcan el corte automático
del gas después del choque. Si no lo tienen, los bomberos
deben hacer el cierre del paso del gas directamente del tubo,
lo que representa un peligro para ellos y los involucrados
en el accidente.
> Lea las instrucciones
y sepa cómo se usa el matafuego (tipo ABC). Revise
la carga periódicamente.
> No traslade productos
combustibles o explosivos.
> No modifique la
instalación eléctrica original del vehículo,
pueden anularse sistemas antiincendios.
> Revise cada año
el sistema de GNC.
> Nunca abra el capot
en caso de incendio, el oxígeno aviva las llamas.
En la ruta:
> Llame
al servicio de emergencia de la zona, al concesionario vial
o al 911.
> Estacione el auto
lejos del lugar del accidente para darles paso a los vehículos.
> Coloque las balizas
para avisar a los otros conductores.
> No haga ingerir
agua ni inhalar alcohol a una víctima.
Incluya en el botiquín
de primeros auxilios lo siguiente: algodón; gasas estériles;
jabón; antisépticos; tijeras afiladas; tiritas;
termómetro; analgésico; agua oxigenada; alcohol;
solución y crema antiséptica; emulsión
al amoníaco y vendas.
Nota de Patricia Osuna Gutiérrez
publicada en La Nación el 25-05-07.
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