El sueño
y la fatiga aumentan los riesgos
La conducción es una
actividad que implica gran responsabilidad. Por eso, el sueño,
la fatiga o la sensación de somnolencia son factores
que disminuyen la capacidad durante el manejo, más
en horario nocturno.
Un informe de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial señala
que dos de cada diez accidentes podrían evitarse si
los conductores dejaran de manejar cuando tienen la sensación
de somnolencia o si hubieran dormido más de 5 horas
en las 24 horas precedentes.
La falta de descanso reduce
habilidades necesarias para estar al volante. Además,
si una persona trabaja más de 60 horas durante la semana
aumenta este riesgo un 40 por ciento.
También está
demostrado que quienes no paran para descansar durante un
largo viaje tienen hasta un 14% más de probabilidades
de sufrir un accidente que aquellos que se detienen cada dos
horas, hacen estiramientos y se hidratan convenientemente.
Entre las personas más
propensas a sufrir fatiga están los conductores que
trabajan de noche, los jóvenes (principalmente hombres
de entre 16 y 29 años), las personas con trastornos
para dormir y los viajeros de negocios.
Es usual que si el conductor
siente fatiga suba el volumen de la radio, abra la ventana
o acelere para llegar más rápido a destino.
Pero debe tenerse en cuenta que la somnolencia reduce la atención
y el tiempo para reaccionar, limita el juicio, aumenta el
mal humor y potencia la conducta agresiva.
Para prevenir esa sensación
y estar más despierto, DeMotores.com recomienda dormir
bien durante ocho horas y si es posible, viajar acompañado
para que el otro advierta los signos de fatiga. Si el conductor
siente fatiga o vive microsueños (lapso corto donde
hay una desconexión de aquello que ocurre), debe buscar
un lugar seguro, detenerse y descansar o, si lo considera
oportuno, pasar la noche.
Quienes empiezan a sentir cansancio
deben salir del tránsito y estacionar en lugar seguro
donde puedan dormir durante 15 minutos. Tomar café
ayudará a estar alerta por un corto plazo y sólo
hará efecto 30 minutos después de haberlo tomado.
Antes de conducir es aconsejable
dormir tranquilo y de noche, realizar paradas durante el viaje,
verificar la alineación de los faros y el estado del
limpiaparabrisas.
En un viaje es conveniente
detenerse cada 150 o 200 km, salir del auto y caminar. Además
es mejor comer liviano (bajo en calorías y grasas)
e ingerir agua durante el recorrido.
¿Cómo darse cuenta
que se sufre fatiga?
Si hay dificultad para enfocar
la vista o mantener los ojos abiertos, cuando hay problemas
para mantener la cabeza erguida y ante los bostezos repetidos.
También son indicadores
de fatiga la desconcentración, soñar despierto,
no recordar bien los últimos kilómetros manejados,
salirse del carril o pisar la línea del borde del camino.
Para evitar la somnolencia es mejor no escuchar música
y más si es relajante, mantener el habitáculo
a una temperatura normal o bien ventilada, y verificar las
señales del tablero periódicamente.
Cabe recordar que no hay que
tomar alcohol antes o durante el viaje, y evitar manejar si
se siente cansado, nervioso o irritable.
Nota
de Patricia Osuna Gutiérrez publicada en La Nación
el 28-09-07.
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