Cómo
es el nuevo examen para obtener el registro de conductor
en la Ciudad de Buenos Aires
Deberán responderse en una PC 30 preguntas con diversos
niveles de dificultad
Serán 30 preguntas en
lugar de diez; cada conductor deberá resolver en una
computadora un par de situaciones viales simuladas, y tendrá
45 minutos para completar el examen, tiempo en que, indefectiblemente,
se bloqueará el sistema.
Desde pasado mañana,
los porteños tendrán más dificultades
para obtener el registro de conductor. La medida no es casual:
el gobierno de la ciudad puso en marcha un nuevo plan de seguridad
vial, con un gran paquete de medidas para intentar disminuir
la cantidad de accidentes de tránsito. Y quienes obtengan
o renueven la licencia (sólo si ya venció) deberán
responder a preguntas más rigurosas que las acostumbradas
en el examen teórico.
"¿Cuál es
la velocidad máxima permitida en una semiautopista
cuando no hay carteles que lo indiquen? La respuesta se deberá
digitar entre tres opciones: 60 kilómetros, 80 o 120.
Este tipo de cuestionamientos,
que conformará el grupo de las preguntas "rigurosas",
aparecerán en 40 pantallas encasilladas en boxes, lo
que impedirá que los que rindan examen se copien.
Para las autoridades porteñas,
esta instancia servirá como filtro y sólo llegarán
a dar la evaluación práctica -con el vehículo
en la pista- quienes posean un amplio conocimiento de las
leyes de tránsito.
En computadora
Hasta hoy, la prueba teórica
que se toma en la Dirección General de Licencias (avenida
Roca 5252), es escrita. Allí, los futuros conductores
se ubican en pupitres y marcan con una cruz la respuesta entre
tres opciones. Claro que muchas resultan obvias... Con las
nuevas disposiciones, el examen se completará en computadoras,
con una videocámara que los controlará, y el
resultado se obtendrá de manera inmediata.
Las preguntas, referidas a
la totalidad de la normativa que rige para el tránsito,
tendrán tres niveles: básicas, complejas y rigurosas.
Para aprobar el examen, se
deberá tener un 80 por ciento de las preguntas básicas
bien respondidas; un 70% por ciento de las complejas, y un
60 por ciento de las rigurosas. En caso contrario, el conductor
se llevará un no aprobado y se le asignará otra
fecha para rendirlo no antes de un mes.
"Probablemente la gente
que saque el registro no tome a bien que el examen sea más
riguroso, porque elevará el nivel de reprobados. Pero
es una exigencia que va a acorde con la responsabilidad que
tiene el Estado al emitir la licencia", dijo a LA NACION
Manuel Izura, subsecretario de Seguridad Urbana.
Los cursos para revisar el
material teórico que luego será tema de evaluación
hoy sólo se dictan en la sede del Parque Roca o bien
en el Automóvil Club Argentino, pero, en este último
caso, sólo para los socios. Pero la intención
del gobierno es descentralizar las sedes a fin de que dichas
clases se brinden en distintos barrios.
Puntajes
Esta medida, que apunta a concientizar
a la gente sobre la educación vial y disminuir el alto
índice de accidentes en la Capital -en 2006 hubo 12.995
siniestros, un 52% más que en los últimos cuatro
años, con un total de 153 víctimas mortales-,
será acompañada de un paquete de reformas que
el gobierno local ya envió a la Legislatura y que tiene
como punto saliente, entre otros, la creación de un
régimen de puntaje para conductores, que considerará
sanciones que podrán llegar hasta la inhabilitación
parcial o total para conducir.
¿Cómo es esto?
A cada conductor se le asignará una calificación
de 20 puntos cuando renueve o saque la licencia, que se le
irán descontando cada vez que reciba un acta de infracción
y, al llegar a 0, puede quedar inhabilitado para conducir.
Pasados cuatro años, el puntaje acumulado en ese lapso
quedará sin efecto. Este proyecto primero deberá
aprobarlo la Legislatura; sólo después entrará
en vigor. También se establecerán montos más
altos para las multas, que en el caso de las consideradas
graves, como correr picadas, pueden llegar a los 4000 pesos,
entre otros cambios.
Nota
de Pablo Tomino publicada el 24-02-07 en LA NACION
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