El uso
de vidrios polarizados en vehículos aumenta
un 30% el riesgo de sufrir un choque
Según un informe del Centro de Experimentación
y Seguridad Vial (CESVI), disminuye sensiblemente la visión.
Casi el 50% de los autos chocados o destruidos llevan este
tipo de vidrios. El mayor inconveniente se da sobre los laterales,
donde la posibilidad de impacto llega al 91 %.
Los principales argumentos
esgrimidos por los conductores suelen ser que sirven para
mejorar la climatización del auto, sobre todo en verano,
que ante un golpe el cristal se astilla pero queda contenido
en una lámina adhesiva o que lo instalan por una cuestión
de seguridad, dado que ante la posibilidad de ser víctimas
de un delito, no es posible distinguir a sus ocupantes. Pero
los expertos afirman que incrementan en un 30% la posibilidad
de sufrir un choque.
Así se desprende de una investigación
realizada por el Centro de Experimentación y Seguridad
Vial (CESVI), en la que se comprobó que el 49,4% de
los autos chocados volcados y destruidos tenía vidrios
polarizados. La cifra surge de un relevamiento realizado en
CESVIAUTO, el primer desarmadero legal del país a donde
llegan los vehículos con destrucción total y
robos recuperados de las compañías de seguros.
Según el informe, al estudiar
los impactos laterales en los vehículos, se registró
que el 56% tenía vidrios polarizados. "Con esto
se comprueba que normalmente cuesta mucho más distinguir
dentro de un automóvil con vidrios oscuros a otros
vehículos, peatones, ciclistas o motociclistas que
circulan a los costados. Si se pondera este dato con la cantidad
del parque automotor, el riesgo de tener un choque lateral
se incrementa en un 91%", afirma el CESVI.
Pese a que la ley sólo permite
un grado leve de polarizado en los vidrios, no hay controles
y se estima que sólo en Capital Federal, el 41% de
los autos y un 35% de los transportes de carga que circulan
por la Ciudad, llevan vidrios polarizados, según la
ONG Luchemos por la Vida. En el caso de las leyes provinciales
y nacionales sobre este punto no son claras: apenas se dice
que "los vidrios deben ser transparentes con grado de
tonalidad adecuado". Y en algunos casos, tampoco se establece
cuál debe ser el grado de tonalidad máximo para
la utilización de las láminas en los vidrios.
Los especialistas del CESVI también
realizaron un estudio en las calles y registraron que "en
una esquina importante del centro porteño, en tan solo
un par de minutos, apreciaron cifras alarmantes: 45 de los
100 vehículos observados tenían vidrios polarizados.
En el interior del país, los
porcentajes hallados sobre la Ruta Nacional N° 237, la
Ruta Nacional N° 22 y la Nº 5 demuestran que a nivel
país aproximadamente el 40% del total del parque automotor
tiene vidrios polarizados.
Los especialistas también refutan
los argumentos de los conductores para usar los vidrios oscuros:
el CESVI midió el paso de los rayos ultravioletas y
comprobó que hasta la lámina más oscura
(la que apenas deja pasar un 5% de luz) sólo evita
que un 9% de los rayos UV ingresen en el vehículo.
Aquellos que temen por el astillado del cristal ante un golpe,
aseguran que el mercado también ofrece vidrios transparentes
con le mismo sistema de lámina adhesiva.
Y si es por una cuestión de seguridad
ante el delito, si bien impide ver a sus ocupantes también
"se dificulta la visión hacia el exterior y tal
vez impidan que uno advierta que alguien se está acercando
para asaltarlo". Pero además, desde la Cámara
Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación
afirman que "preocupa que delincuentes puedan circular
en autos con armas, o incluso con gente secuestrada en el
interior, y que eso no pueda advertirse desde afuera porque
llevan los vidrios oscuros".
Fuente: clarin.com
07-11-07
TRANSITO | NUEVA LEY
PARA LA CAPITAL FEDERAL
Restricciones
a los polarizados
Desde marzo está prohibido
circular con vidrios oscuros que no permitan distinguir a
sus ocupantes.
Si bien el tema de los vidrios polarizados desde siempre generó
dudas en los conductores, que no sabían si en verdad
estaban en infracción, desde el 1° de marzo, con
la sanción de la Ley Nº 2148 "Código
de Tránsito" en la Ciudad de Buenos Aires, se
disipan las dudas, según confirma a Clarín Autos,
la Directora General de Seguridad Vial de la Ciudad, Patricia
Cárcova, "la graduación correcta de los
vidrios es aquella que permita distinguir a los ocupantes
del auto a corta distancia. Si no es así, se debe emitir
la correspondiente infracción".
La funcionaria asume la realidad
que se vivía antes de la sanción de esta Ley
Nº 2148, "la aplicación de la restricción
para los vidrios polarizados era bastante más confusa,
porque requería conocimientos técnicos por parte
de las autoridades de control (debían medir si la graduación
del vidrio era la permitida), pero en esta Ley, la definición
de la falta es muy clara, por lo que se está aplicando
con mayor facilidad".
Esta nueva ley establece que
el conductor, titular o responsable de un vehículo
que circule con vidrios oscuros tales que impidan distinguir
a sus ocupantes, debe ser sancionado con una multa que va
de cien a mil pesos.
Esa aplicación "bastante
confusa" que surgía antes de la ley sancionada,
hacía que el polarizado no fuera una prioridad a la
hora de hacer multas. Por ejemplo, en 2006, en Capital, se
hicieron 5.673 multas por esta infracción, y la mayoría
terminaba en reclamos ante los controladores, precisamente
por las dudas que generaba el artículo referido a la
luminosidad de los vidrios. Con la implementación de
esta ley, según las autoridades, eso ha empezado a
cambiar, ya que en lo que va del año se han labrado
1.197 multas.
Quienes los usan dicen que
lo hacen por una cuestión de confort y estética
(es la excusa de los más jóvenes), pero la mayoría
argumenta que es por su seguridad.
Sin embargo, si hablamos de
seguridad vial, los especialistas coinciden en que el polarizado
"acarrea riesgos, ya que oscurecer los vidrios laterales
o la luneta trasera obstaculiza la visión. Y durante
la noche, se reduce de manera contundente la visibilidad del
conductor". Además, afecta a los peatones, que
no pueden ver si el conductor está atento o no, y a
otros conductores, que no logran ver a través del auto
que tienen adelante y así no pueden anticipar maniobras.
Por ejemplo, circulando en la ruta, el auto que va detrás
no puede ver qué pasa adelante y eso es riesgoso, sobre
todo cuando se quiere pasar a un auto.
Por todo esto, lo que preocupa
a las autoridades y especialistas en seguridad, es que si
bien ahora la ley especifica claramente la prohibición
de usar vidrios muy oscuros, cada vez más gente polariza
los vidrios de su vehículo. Según una medición
realizada por Luchemos por la Vida en octubre de 2006, en
la Ciudad de Buenos Aires el 21 % de los autos particulares,
y el 25 % del transporte de carga, ya tiene vidrios polarizados.
Una conclusión que alarma ya que se produce en un contexto
de constante aumento de los accidentes graves en las calles
porteñas.
Muchos confunden el término
tonalizado con el de polarizado, por eso es importante aclarar
que "lo que la gente vulgarmente llama polarizado se
trata de una lámina film de color oscuro que se pega
sobre el vidrio y que disminuye su transparencia, en cambio,
el tonalizado es un pigmento de color oscuro que se mezcla
con la sílice del propio vidrio, es un tratamiento
interno del cristal realizado en la fábrica",
dice Gustavo Brambati, del Centro de Experimentación
y Seguridad Vial.
En los negocios se colocan
tres tipos de películas: claras, intermedias y oscuras.
Y en algunos locales se ofrecen films aún más
oscuros denominados "limousine". Lo que debe tener
en cuenta el usuario es que si los vidrios no permiten distinguir
a los ocupantes del auto a corta distancia, está circulando
en infracción.
La moda de polarizar los vidrios
creció a comienzos de esta década, cuando la
ola de inseguridad aumentó el miedo colectivo, y los
conductores buscaban sentirse protegidos de las miradas amenazantes.
Pero todavía no se tiene en cuenta es el factor de
la seguridad vial.
Fuente: Clarín,
suple Autos, 03-04-07
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