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Presentación:
ROLLS-ROYCE PHANTOM
Un gigante del lujo y
la elegancia.
Es el primer modelo de la marca inglesa desarrollado por BMW. Si
bien tiene detalles de estilo alemán, sabe respetar la estirpe
de un Rolls: por dentro es un derroche de confort y categoría. |
|
La nueva moda de las automotrices
alemanas parece estar focalizada en el rescate de
grandes marcas de lujo británicas. Un repaso
lleva, inmediatamente, a la continuidad de Bentley
amparada en Volkswagen. Y ahora se le suma la responsabilidad
asumida por BMW sobre Rolls Royce, el legendario sello
británico dedicado al lujo artesanal, que también
estaba a cargo de VW. La casa de Munich no alteró
el pedigree: el Phantom es un auto que mantiene el
sello inalterable de la calidad Rolls-Royce. Se construyó
en aluminio, por lo que es más liviano que
otros autos de su clase a pesar de las exageradas
dimensiones que le otorgaron para ofrecerle a sus
ocupantes el máximo confort.
El nombre responde a una tradición
de la marca, ya que el primer Phantom data de 1925. Ese modelo original
inició lo que luego se convertiría en marca registrada:
incorporó los barrotes verticales en el radiador. El Phantom
II, de 1929, fue el último modelo diseñado por Henry Royce,
uno de los co-fundadores de la empresa junto a Charles Rolls, antes
de su muerte, en 1933. Luego fueron apareciendo nuevas versiones del
auto bajo el mismo nombre, hasta llegar a la sexta generación,
que se mantuvo vigente desde 1968 hasta 1992.
El heredero
"Trata de lograr la perfección
en todo lo que hagas. Toma lo mejor que haya y hazlo mejor aún.
Cuando no lo haya, diséñalo". Sir Henry Royce dejó
acuñadas varias frases que se condicen con la pompa de la marca.
Pero esas citas no estuvieron del todo presentes en la mente de los
ingenieros de BMW: si bien el nuevo Phantom es un Rolls-Royce genuino,
lejos está de ser un alarde de belleza. Sus medidas denotan grandilocuencia:
mide 1,63 metro de alto y 5,8 de largo, su distancia entre ejes es de
3,57 metros y tiene ruedas con un diámetro de 790 mm —que
calzan neumáticos con el PAX System, que permite transitar con
las cubiertas desinfladas ante un percance—. Por sus dimensiones,
se sitúa un escalón por encima de otros autos alemanes
de alta gama, como el Audi A8, el Mercedes Clase S y el BMW Serie 7.
El Maybach, en cambio, es su rival directo.
Si bien fue presentado en el Salón
de Detroit de este año, el nuevo Phantom comenzó a gestarse
en 1999. Los planos del auto se guardaron cada noche en la bóveda
de un antiguo banco londinense, en cuyo edificio estaba el estudio de
diseño que lo creó. Estos diseñadores tomaron rasgos
de los modelos Phantom I y II de la década del 20, del Silver
Cloud de 1950 y del Silver Shadow de 1960.
Además,
es potente
Contra el primer análisis que se
puede realizar al verlo, el Phantom no fue creado exclusivamente para
propietarios pasivos, que sólo disfruten el "ser llevados".
Por eso no sólo se llenó de confort la plaza trasera (ver
"La Exaltación..."), sino que adelante también
hay detalles interesantes: butacas con mandos eléctricos y memoria
y tres niveles de calefacción. Además, el volante tiene
los controles para el teléfono celular y los sistemas de navegación.
Otro detalle importante fue la elección
del motor, un nuevo V12 de BMW construido en aluminio. El impulsor de
6.749 cm3 desarrolla 460 CV (todo un quiebre en la marca, que nunca
antes había difundido la potencia de sus motores) y, como el
V12 del BMW 760, tiene el sistema Valvetronic de control electrónico
de válvulas. La velocidad está limitada a 240 km/h y acelera
de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. Está equipado con una caja de
cambios automática al volante, de seis velocidades, que cuenta
con un control electrónico por el que, durante la utilización
normal del vehículo, le permite arrancar en segunda marcha. Eso
sí: no se reparó en economizar combustible, ya que sólo
recorre, en promedio, 6,3 kilómetros por litro (para el fabricante
es "excepcional").
Lujo, potencia, ostentación. Son
características por las que paga un buen precio. Por eso este
Phantom cuesta, en Europa, alrededor de 400.000 dólares, casi
lo mismo que el Maybach. Aunque se deben calcular otros US$ 23.600 por
los opcionales. De todos modos, quien busca un auto de estas características,
no se sorprenderá con estos números. Como decía
Sir Henry Royce: "La calidad permanece mucho después de
haber olvidado el precio".
La historia
Compartir una pasión es el primer paso para
que hombres tan distintos puedan enlazar sus destinos a un sueño
común. Tal es el caso de Charles Stewart Rolls y su socio Frederick
Henry Royce, fundadores de la exclusiva marca de automóviles
de lujo Rolls-Royce. El primero nació en 1877, en Londres, en
el seno de una familia noble. Amante de la velocidad, entre sus máximos
anhelos estaba ganar la The Isle Man Tourist Trophy, una de las competencias
más importantes de Gran Bretaña.
.
El segundo nació en Alwalton, cerca de Peterborough, en 1863,
y desde muy chico tuvo que vender diarios para sobrevivir. El amor por
la mecánica lo sintió trabajando como ayudante en un taller
de Manchester. En ese entonces era común que los autos tuvieran
constantes problemas, y así comenzaron a llegar a su taller.
Royce no sólo se dedicaba a arreglarlos, sino que implementaba
mejoras en ellos.
.
Nada que estuviera relacionado con los autos pasaba inadvertido para
Rolls; fue así como en 1904 manejó un prototipo construido
por Royce y quedó cautivado con la suavidad de marcha de ese
vehículo de dos cilindros. Luego de conocerse, Rolls le propuso
a Royce armar una fábrica automotriz. El ensamble de un hombre
de negocios con otro criado en un taller era el augurio de una incipiente
y próspera empresa, que nació ese mismo año y además
le permitió a Rolls cumplir su sueño: ganar en la isla
de Man en 1906.
.
Poco fue el tiempo que Rolls pudo disfrutar de su pasión, ya
que a los 33 años, en 1910, cayó su avión mientras
realizaba una exhibición.
.
El espíritu aventurero de uno unido al empeño
y la persistencia del otro dieron como resultado automóviles
con el linaje propio de aquello que nunca pasará
de moda.
Nota
de Facundo De Palma, Clarín, 03-04-03
y de María García de la Torre, La Nación,
16-01-04
Phantom Black
Rolls-Royce Motors
produjo una edición especial del Phantom denominada
Black. Limitada a 25 unidades, su principal característica
aparece en su aspecto exterior: fue dotado de un lustre
metálico, llamado Diamond Black, un color especial
que contrasta con los apliques cromados y las llantas
de aleación de 21", con neumáticos
de alta perfomance Goodyear tipo run flat. Utiliza
un motor V12 de 6,75 litros, también negro
y cromado, de 453 cv.
Fuente:
Revista Parabrisas Nº 334 Agosto 2006
Llega el primer
Rolls Royce de la era BMW
 |
BMW
ha presentado el primer modelo de Rolls Royce
desarrollado bajo su control. La marca alemana
tomó, el 1 de enero, el control de la
marca, adquirida a Vickers en 1999. |
MADRID.- Sin
embargo, el Grupo Volkswagen realizó una contraoferta
que pese al acuerdo ya existente con BMW, aceptaron
los dirigentes de Vickers, el grupo al que entonces
pertenecía. Tras unas largas negociaciones
en las que fue decisiva la intervención de
Rolls Royce PLC, el fabricante de motores de aviación
y propietario de los derechos de utilización
de la marca británica, Volkswagen aceptó
cedersela a BMW el 1 de enero de 2003, conformándose
con Bentley.
Desde la firma de este acuerdo, el fabricante bávaro
ha construido una nueva fábrica en Goodwood
(al sur de Inglaterra), para producir entre 1.000
y 1.200 vehículos anuales. La inversión
fue de 102 millones de euros. Paralelamente, se desarrolló
el nuevo modelo, al que se ha denominado Phantom,
bajo la dirección de Karl-Heinz Kalbfell, al
que se puso al frente del proyecto.
El nuevo modelo que saldrá
de la planta de Goodwood es una berlina de gran lujo
que utiliza una versión especial del motor
de 12 cilindros de BMW, fabricado en Múnich
desde donde se enviará para ser finalmente
montado en Goodwood. El director de producción
de Rolls Royce, Dieter Udelhoven, se ha encargado
de que el coche mantenga al más alto contenido
británico, buscando para la producción
el concurso de más de 300 artesanos que sean
capaces de mantener en el interior de los nuevos modelos
lo que los clientes de esta marca han esperado encontrar
en estos coches.
Los nuevos modelos tienen el chasis
de aluminio que, conjuntamente con las piezas más
grandes de la carrocería, se estampan, se montan
y se sueldan en Alemania. Se calcula que su precio
supere las 200.000 libras (más de 300.000 euros).
Pero los dirigentes de la marca aseguran estar estudiando
la posibilidad de construir una versión más
económica. Aunque el coche ha sido desvelado
en una ceremonia oficial en la planta de Goodwood,
debe ser una de las grandes novedades que se presenten
en el Salón de Detroit 2003 que mañana
abre sus puertas.
Fuente:
elmundomotor.es 14-08-06
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