En la parte posterior tiene la rueda de auxilio
sobre el portón trasero. En el frente, cuenta con una
barra protectora. Los bajos del auto están protegidos
por chapones. Los laterales están equipados con estribos
y una calco con el nombre del modelo. El decorado se termina
con las barras de techo portaequipajes y con unas llantas
de aleación de 15 pulgadas. También el despeje
al suelo es superior.
Por dentro también se diferencia del
Fox, ya que los asientos, el volante y la consola muestran
diferentes tonos de colores. Además, la pedalera es
de aluminio con look deportivo.
Todo lo demás es igual al Fox, con
caja manual de cinco velocidades, un motor naftero 1.6 litros
de 101 caballos y un asiento trasero corredizo.
El Volkswagen Crossfox ya se comercializa
en Brasil desde principios de este año y a nuestro
mercado estaría llegando en octubre.